La decisión tiene que ver con una sospecha de filtración de información relacionada al caso YPF, aunque el Gobierno ya había advertido la reestructuración del organismo.
Continuarán las acciones judiciales. “Que Nación pague lo que tiene que pagar. Nosotros no vamos a resignar un sólo centavo de la Provincia”, afirmó el gobernador Maximiliano Pullaro. Las estimaciones de la Provincia ubican a la deuda en los 2 billones de pesos.