Clara García, presidenta de la Cámara de Diputados y Diputadas de Santa Fe, analizó en Despacho Play el escenario político nacional y provincial, criticando el estilo de gestión centralista de Javier Milei, al cual atribuyó rasgos autoritarios y una falta de respeto institucional. En el ámbito económico, la legisladora alertó sobre el impacto negativo del “dólar planchado” en la competitividad de las empresas santafesinas y cuestionó el alto costo social a pesar de la baja inflacionaria.
García defendió firmemente el federalismo, denunciando la falta de recursos para la provincia y calificando de “inconcebible” la necesidad de gestionar deudas previsionales con ANSES. En contrapartida, respaldó la gestión del gobernador Maximiliano Pullaro, destacando la austeridad, la planificación de su equipo y la alta tasa de consensos logrados en la legislatura provincial. Además, reafirmó su compromiso con la defensa de los intereses regionales y la búsqueda de soluciones cercanas a la ciudadanía.
Un punto central de la entrevista fue su opinión en temas de seguridad y el narcotráfico. La socialista destacó que la provincia de Santa Fe bajo el mando de Maximiliano Pullaro ha tomado el control de las cárceles y ha devuelto la presencia policial a las calles. “La seguridad no se maneja a control remoto“, dijo la titular de la cámara baja ante la gestión de Omar Perotti.
También se refirió a la importancia de la obra pública, hoy paralizada por decisión de la Casa Rosada. La legisladora explicó que Santa Fe está haciendo un esfuerzo enorme para sostener las rutas y la infraestructura escolar con fondos propios, pero advirtió que el desarrollo estratégico de una provincia agroexportadora como la nuestra es imposible si el Estado nacional se desentiende de sus responsabilidades básicas.
Finalmente, Clara García hizo hincapié en el valor del consenso dentro de la Legislatura santafesina. Resaltó que, a pesar de las diferencias políticas, se han logrado sancionar leyes fundamentales para la reforma judicial y la transparencia administrativa. Para ella, Santa Fe se está convirtiendo en un modelo de gestión que demuestra que es posible ser austero y eficiente sin necesidad de recurrir a la violencia verbal ni al abandono de las funciones del Estado.

