El Gobierno de la provincia de Santa Fe, bajo la gestión de Maximiliano Pullaro, dio inicio a un masivo proceso licitatorio destinado a la reparación y mantenimiento de más de 4.500 kilómetros de su red vial. Con un presupuesto que supera los 52.000 millones de pesos, la iniciativa busca revertir el deterioro de las calzadas mediante seis licitaciones estratégicas.
El acto oficial, encabezado por el ministro de Obras Públicas, Lisandro Enrico, contó con la presentación de 30 ofertas técnicas por parte de diversas empresas constructoras, marcando el comienzo de una intervención de escala histórica para la provincia.
El plan se ejecutará a través de 12 frentes de trabajo simultáneos distribuidos en todo el territorio santafesino, lo que permitirá una operatividad coordinada y ágil. Según detallaron las autoridades, las intervenciones no consisten en repavimentaciones totales, sino en un sistema de reparaciones puntuales y mantenimiento preventivo diseñado para resolver fallas estructurales concretas. Se espera que, una vez finalizada la evaluación de las propuestas económicas, las obras comiencen en un plazo estimado de entre 60 y 90 días, priorizando aquellos tramos con mayor flujo de carga y tránsito particular.
Durante la presentación, el ministro Enrico destacó que esta inversión es un esfuerzo netamente provincial que surge como respuesta al actual desfinanciamiento de las rutas nacionales. “Esto demuestra que, con una administración transparente y sin corrupción, el Estado puede ejecutar obra pública necesaria incluso en contextos difíciles“, afirmó el funcionario, subrayando el contraste entre la gestión local y el abandono de la red federal por parte de la Nación. El objetivo central es garantizar la transitabilidad y seguridad en los corredores productivos más importantes de la región.
Uno de los pilares técnicos del programa es el sellado de fisuras, una técnica de bajo costo pero alto impacto que previene la filtración de agua y la formación de nuevos baches. Pablo Seghezzo, administrador de la Dirección Provincial de Vialidad, explicó que este enfoque preventivo es fundamental para prolongar la vida útil del pavimento existente. Al atacar los problemas antes de que se conviertan en roturas mayores, la provincia busca optimizar los recursos públicos y asegurar que las rutas mantengan un estándar de calidad aceptable por mucho más tiempo.
Finalmente, las obras se han dividido regionalmente para cubrir puntos críticos en toda la geografía provincial, desde Reconquista y Vera en el norte, hasta Rosario y Venado Tuerto en el sur, pasando por nodos clave como Rafaela, San Javier y la capital santafesina. Un total de 12 empresas y cuatro uniones transitorias compiten por los contratos, lo que refleja un alto interés del sector privado en la reactivación de la obra pública provincial. Con este despliegue, Santa Fe apuesta a fortalecer su infraestructura como motor del desarrollo económico y la conectividad regional.

