La Libertad Avanza en Santa Fe: Entre el “sello propio” y la tensión con Unidos

La Libertad Avanza en Santa Fe: Entre el “sello propio” y la tensión con Unidos

Por Martín Sperati

La política santafesina atraviesa un proceso de reconfiguración marcado por el crecimiento de La Libertad Avanza (LLA), que bajo el liderazgo de la diputada nacional Romina Diez ha consolidado su estructura partidaria propia en la provincia. De cara a los próximos desafíos electorales, la incógnita central es si el partido de Javier Milei absorberá fuerzas aliadas o mantendrá su estrategia de autonomía frente al oficialismo provincial de Unidos para Cambiar Santa Fe.

Hasta el momento, la directriz de la Casa Rosada en Santa Fe ha sido clara: fortalecer el sello propio. Karina Milei y Martín Menem visitaron la provincia para inscribir formalmente a LLA como partido, un paso que les otorga independencia jurídica para presentar listas sin depender de coaliciones preexistentes.

En las elecciones legislativas de octubre de 2025, LLA y el oficialismo de Maximiliano Pullaro compitieron como bloques distintos. Referentes locales como el diputado Nicolás Mayoraz han mantenido una postura confrontativa, denunciando un supuesto “pacto de casta” entre la gestión de Pullaro y sectores tradicionales de la política santafesina.

Sin embargo, el pragmatismo electoral acecha. El gobernador Maximiliano Pullaro, líder de la coalición Unidos para Cambiar Santa Fe, mantiene un equilibrio precario: apoya medidas de seguridad nacionales pero marca fuertes diferencias en el modelo productivo y el federalismo.

Dentro del oficialismo provincial, voces como la de Felipe Michlig han abierto la puerta a una posible convergencia de cara a 2027, planteando si la suma de fuerzas es el único camino para evitar el regreso del kirchnerismo.

Mientras que a nivel nacional el PRO ha sellado alianzas integrales con los libertarios, en Santa Fe el partido fundado por Mauricio Macri sigue siendo una pieza fundamental del engranaje de Unidos, lo que genera una tensión entre la lealtad provincial a Pullaro y la cercanía ideológica nacional con Milei.

Romina Diez se mantiene como la armadora central y principal interlocutora del Presidente en la bota, enfocada en la expansión de locales y la captación de juventud bajo el lema “somos la libertad“.

Romina Diez junto a Martín Menem y Karina Milei.

Santa Fe se encamina a un escenario de tercios. LLA tiene el desafío de demostrar que su estructura local puede sostener el arrastre de la figura presidencial sin recurrir a los “vicios” de la vieja política. Mientras Unidos intenta absorber la demanda de cambio, los libertarios santafesinos parecen decididos a medir su peso específico en las urnas antes de cualquier pacto. La pregunta no es solo si LLA se unirá a Unidos, sino si el electorado santafesino permitirá que la “pureza” libertaria sobreviva al barro de la política territorial.