Aunque se festejó el agónico gol de Cristian Tarragona, la sensación en el 15 de Abril fue de amargura. Unión de Santa Fe no pudo cumplir el objetivo: empató 1-1 ante Talleres de Córdoba y quedó en una situación límite. Ahora, deberá esperar resultados para clasificarse a los playoffs, dependiendo de que Defensa y Justicia no le gane a Gimnasia y Esgrima de Mendoza y que Instituto de Córdoba no golee por una amplia diferencia a Estudiantes de Río Cuarto.
Más allá del empate, el rendimiento dejó sensaciones encontradas. El equipo jugó con intensidad y asumió el protagonismo, pero volvió a fallar en la efectividad. Encima, un golazo de Rick antes de los 20 minutos puso en ventaja a Talleres y condicionó el desarrollo del partido desde temprano.
En el final, Tarragona sacó un derechazo cruzado para marcar el empate y desatar un grito de desahogo que mantuvo viva la ilusión. Un gol que no solo rescató un punto, sino que también dejó una señal: pese a las dudas, Unión mostró carácter y todavía tiene argumentos para dar pelea, aunque ahora ya no dependa de sí mismo.

