Fue un sábado de sensaciones encontradas para el pueblo sabalero. El equipo arrancó con todo, plantándose en campo rival y manejando los hilos del encuentro con autoridad. Esa superioridad se tradujo en la red a los 35 minutos, cuando Darío Sarmiento definió con clase para poner el 1-0 y encender la ilusión de la victoria fuera de casa.
Sin embargo, en el complemento el trámite cambió. Colón se retrasó unos metros y permitió que Los Andes ganara terreno. A los 10 minutos de esa segunda mitad, Facundo Villarreal aprovechó un descuido defensivo para estampar la igualdad. A partir de ahí, el partido se hizo de ida y vuelta; el Negro buscó el segundo con más empuje que claridad, pero se topó con la seguridad del arquero local y su propia ineficacia en los últimos metros.
Al final, fue un empate que deja un sabor agridulce: se sumó afuera, sí, pero la sensación es que se escapó una chance inmejorable para quedar como único escolta. Habrá que ajustar la mira para que el próximo fin de semana los tres puntos se queden en el Cementerio de los Elefantes.

