Mientras el precio del petróleo no cede por la incertidumbre sobre la reapertura del Estrecho de Ormuz, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, desafía el límite legal que le impuso el Congreso de su país para continuar el conflicto bélico con Irán.
La autorización del Parlamento norteamericano para extender la contienda vence este viernes 1° de mayo, por lo cual la Casa Blanca está reevaluando su estrategia y sin una solución a la vista.
La organización extremista Hezbollah, respaldada por Irán, emplea dispositivos pequeños, difíciles de detectar y resistentes a la guerra electrónica, que ya dejaron muertos y heridos en recientes ataques.
Según consignaron, Hezbollah desplegó en las últimas semanas un nuevo tipo de drone armado, controlado a través de cables de fibra óptica tan finos como un hilo dental, lo que le permite esquivar los sistemas de detección y bloqueo electrónico de Israel.
Solo en la última semana, un drone guiado por fibra óptica mató a un soldado israelí en el sur del Líbano y dejó al menos a una decena más heridos en ataques en el norte de Israel. Días antes, otra acción similar resultó en la muerte de un contratista civil israelí y de un militar en territorio libanés.
