El senador provincial, Paco Garibaldi, impulsó en la Legislatura santafesina el proyecto de Ley de Participación Ciudadana y Ciudadanía Activa. Esta ambiciosa propuesta busca regular y otorgar un marco institucional formal a los mecanismos de democracia directa contemplados tras la reciente reforma de la Constitución provincial.
El propósito principal de la norma es superar el modelo tradicional de representación delegada para avanzar hacia una democracia de mayor intensidad, donde la sociedad civil influya directamente en el diseño, control y validación de las políticas públicas y los proyectos locales de alto impacto.
La iniciativa contempla la reglamentación de herramientas fundamentales como la iniciativa popular, el plebiscito, las audiencias públicas obligatorias y la revocatoria de mandato para funcionarios que incumplan sus deberes. Mediante estos institutos, se pretende que ciertas decisiones gubernamentales y normativas de gran trascendencia social dejen de depender de forma exclusiva de los debates en los recintos legislativos. De esta manera, el voto popular y la movilización vecinal adquieren la facultad de convalidar o promover leyes prioritarias para el desarrollo regional.
Como parte de la estrategia para enriquecer el texto normativo antes de su tratamiento parlamentario, Garibaldi encabezó la jornada de debate “Conversación abierta: ¿Cómo construimos acuerdos?” en el hall de la Legislatura. El encuentro sumó los aportes de referentes de universidades, vecinales, centros de estudiantes, gremios, clubes de barrio y cámaras empresariales. Según el propio legislador, la incorporación del saber popular y la experiencia práctica de los habitantes de cada localidad resultan indispensables para alcanzar definiciones estatales que cuenten con mayor consenso, solidez y legitimidad social.
Finalmente, el senador por el departamento La Capital descartó firmemente que la apertura de estas instancias de consulta signifique una dilación en la gestión pública o administrativa. Argumentó que escuchar las demandas de los ciudadanos de forma anticipada previene errores de diseño institucional que más tarde obligan a las administraciones a retrotraer sus medidas. A través de este proyecto de ley, se busca revertir la apatía electoral contemporánea ofreciendo canales reales y eficientes de diálogo donde el habitante común deje de ser un espectador pasivo y se convierta en el arquitecto de las políticas públicas de su provincia.
