“No quiero una estatua, el día que me muera quiero que la gente me pueda saludar a mí”, sorprendió con la solicitud en una charla informal hace unos meses.
Las puertas de la Casa de Gobierno se abrieron poco después de las 6 de la mañana. La ceremonia se realiza a cajón cerrado y se extenderá hasta hoy a las 16.