La Cámara de Senadores de Santa Fe convirtió en ley el nuevo Código Electoral provincial. En una sesión sobre tablas que alteró el orden del día, el cuerpo de 19 legisladores convalidó el texto proveniente de la Cámara de Diputados sin introducirle modificaciones. El oficialismo, nucleado en Unidos para Cambiar Santa Fe, sumó el acompañamiento en general del bloque del Partido Justicialista, logrando un amplio consenso político para establecer las nuevas reglas de juego institucionales que regirán a partir de los comicios de 2027.
El núcleo de la reforma introduce una reconfiguración drástica del sistema de votación en las elecciones generales. Si bien en las elecciones primarias (PASO) se mantendrá el esquema tradicional de cinco boletas —una por cada categoría—, en las instancias definitivas se reducirán a tres papeletas de lectura horizontal. La primera boleta unificará las categorías de Gobernador y Diputados; la segunda se reservará para Senadores departamentales; y la tercera concentrará las candidaturas a Intendente y Concejales. Asimismo, se incorporará el casillero de “voto lista completa” para fomentar el efecto arrastre entre cargos ejecutivos y legislativos.
A pesar del consenso mayoritario, el debate en particular expuso marcadas diferencias en torno al artículo 44, el cual regula las internas para la vicegobernación. Este apartado, aprobado por 14 votos contra 5 debido al rechazo unánime del peronismo, habilita que un mismo precandidato a gobernador compita en las PASO acompañado por hasta tres opciones diferentes de vice. El bloque de la oposición, liderado por Rubén Pirola, argumentó que este mecanismo responde a especulaciones políticas del frente gobernante antes que a una mejora en la transparencia institucional.

Por otra parte, la nueva normativa fija un nuevo cuadro de pisos electorales con el objetivo de ordenar la participación de los partidos. De acuerdo con el nuevo Código Electoral, las agrupaciones políticas necesitarán cosechar al menos el 1% del padrón general para superar la instancia de las PASO. Sin embargo, la vara será más alta para ingresar a la distribución proporcional de bancas legislativas mediante el sistema D’Hondt en las elecciones generales, donde se exigirá un piso mínimo del 4% de los votos válidos.
Finalmente, la reforma desplaza la administración de los comicios fuera de la órbita de la Corte Suprema de Justicia provincial. La conducción de los procesos electorales ya no recaerá sobre la presidencia del máximo tribunal, sino que será gestionada por magistrados con competencia en el fuero Contencioso Administrativo a través de un esquema que entrará en vigencia formal a partir del 1 de enero de 2028. Desde el oficialismo, referentes como Felipe Michlig celebraron la sanción legislativa como un hito de madurez política que unifica más de una docena de leyes dispersas en un solo cuerpo legal moderno y ordenado.

