La reciente decisión del Gobierno Nacional de levantar la prohibición sobre los Sistemas Electrónicos de Administración de Nicotina (SEAN), incluidos vapeadores, tabaco calentado y bolsitas de nicotina (pouches) ha generado un aluvión de consultas tanto en usuarios como en comerciantes.
El punto de inflexión es la salida de la clandestinidad. La legalidad de un vapeador hoy en Argentina no depende solo de su libre venta, sino de su procedencia y registro. Hasta ayer, el usuario compraba a ciegas. Hoy, la legalidad del producto está atada a un número de registro de ANMAT.
Esto significa que cualquier dispositivo que no haya pasado por los controles de trazabilidad del Estado seguirá siendo considerado ilegal, permitiendo a las autoridades decomisar mercadería que no cumpla con los estándares de seguridad eléctrica y química.
Para entender un poco más, Despacho Play entrevistó meses atrás al ingeniero químico, Eduardo Henquin donde abordó, desde todos los puntos de vistas, qué es el vapeo, lo que ingresa al cuerpo de quien lo inhala y la mitigación que genera frente al cigarrillo, no sólo para quien lo fuma, sino para las personas que se encuentran cerca de los fumadores.
¿Qué ingresa realmente al cuerpo?
Uno de los momentos más destacados de la entrevista en Despacho Play fue la explicación técnica sobre el proceso de vapeo. A diferencia del cigarrillo tradicional, donde hay combustión de papel y tabaco (generando alquitrán y monóxido de carbono), el vapeo funciona mediante vaporización.
Henquin detalló que lo que el usuario inhala es una mezcla de:
Propilenglicol y Glicerina vegetal: Sustancias utilizadas en la industria alimentaria que sirven como base para el vapor.
Nicotina de grado farmacéutico: En concentraciones controladas (o incluso nulas).
Aromatizantes: Saborizantes que deben estar aprobados para su inhalación.
En otro tramo de la entrevista, Henquin definió al consumo de cigarrillos tradicionales como una “endemia”, describiéndolo como una problemática de salud pública persistente con alta carga de mortalidad. En ese contexto, señaló que la regulación del vapeo busca enfrentar esta endemia mediante productos controlados que ofrecen una alternativa menos dañina.
