El gobernador Maximiliano Pullaro encabezó la firma del contrato para iniciar una nueva etapa del tercer carril de la autopista Rosario-Santa Fe. La obra comprende 17,5 kilómetros entre San Lorenzo Centro y el empalme con el Desvío Timbúes, y demandará una inversión de $70.000 millones. El plazo de ejecución previsto es de 18 meses.
El tramo dará continuidad a los 16,5 kilómetros entre la avenida de Circunvalación de Rosario y San Lorenzo, inaugurados en febrero. Los trabajos comenzarán en Timbúes y avanzarán hacia el sur, con la intención de mantener la circulación en uno de los corredores de mayor tránsito de la provincia.
Pullaro defendió la inversión pública en un contexto económico difícil y destacó la reducción de costos en las obras provinciales. “Con esfuerzo y eficiencia, desde Santa Fe demostramos que se puede hacer obra pública en momentos difíciles”, afirmó. También sostuvo que el tercer carril mejorará la circulación de cargas hacia los puertos y ayudará a sostener el empleo.
El ministro de Obras Públicas, Lisandro Enrico, señaló que los seis carriles previstos para el nuevo tramo implicarán intervenir más de 100 kilómetros de ruta. Sumado al primer sector ya habilitado, el tercer carril abarcará el 20 % de la autopista, según indicó.
La licitación recibió nueve ofertas y fue adjudicada a Luis Losi S.A. por $70.000 millones, a valores de enero de 2026. El financiamiento combinará recursos provinciales con un préstamo de la CAF por 150 millones de dólares.
