En el marco del 142° aniversario de la Bolsa de Comercio de Rosario, el gobernador Maximiliano Pullaro plantó bandera en defensa del modelo santafesino, subrayando que gobernar es “invertir para el desarrollo y generar empleo“. Ante la presencia del presidente Javier Milei, el mandatario provincial aprovechó el escenario para exhibir una gestión basada en el orden fiscal, la austeridad y la transparencia, logrando transferir recursos del Estado al sector privado mediante la reducción de impuestos locales, como la exención de Ingresos Brutos para gran parte de la industria y el campo.
Sin embargo, el tono de la jornada dejó en evidencia una clara diferenciación estratégica entre la administración provincial y la nacional. Mientras Pullaro reivindicó la inversión pública como un motor ineludible —destacando la ejecución de 2.300 millones de dólares en obras de infraestructura en apenas 30 meses—, el discurso local se centró en la necesidad de acompañar el crecimiento con políticas sociales y educativas. Para el gobernador, el desarrollo económico es un camino de doble vía: necesita del esfuerzo productivo, pero también de un Estado provincial que garantice bienestar y servicios básicos para su gente.
El punto de fricción y mayor demanda hacia la Casa Rosada fue, una vez más, el pedido de una reforma impositiva federal. Pullaro fue contundente al señalar que, a pesar del esfuerzo santafesino por aligerar la carga tributaria provincial, el 94 % de los impuestos que asfixian al productor siguen siendo nacionales. En este sentido, la exigencia de avanzar hacia una ley en el Congreso que elimine las retenciones se transformó en el eje central de su mensaje, dejando claro que, para que el sector productivo de la provincia alcance su máximo potencial, es imperativo que Nación acompañe con competitividad real.

Por su parte, la Bolsa de Comercio de Rosario respaldó esta visión al plantear que la verdadera oportunidad para el país radica en liberar las trabas al comercio exterior. Pablo Bortolato, presidente de la institución, coincidió con el gobernador en que el siguiente paso necesario para la Argentina es la eliminación de los derechos de exportación, argumentando que con mayor tecnología e infraestructura, la producción de granos podría escalar a 250 millones de toneladas en una década. Este enfoque resalta una mirada desde el interior productivo que reclama autonomía y reglas claras para competir en el mundo.
El acto, que también contó con la participación del intendente Pablo Javkin, funcionó como un recordatorio de que Santa Fe se ha posicionado nuevamente como el motor productivo del país tras un arduo proceso de reconstrucción social y seguridad. Pullaro cerró su intervención reafirmando que el desarrollo social es condición indispensable para el económico, marcando así una hoja de ruta donde Santa Fe se diferencia por su capacidad de gestión, su apuesta a la educación y su determinación para transformar la realidad productiva, exigiendo que el federalismo deje de ser un enunciado para convertirse en una herramienta concreta de crecimiento nacional.
