Durante su intervención ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, el presidente Javier Milei reafirmó que la cuestión de las Islas Malvinas es una causa nacional innegociable. El mandatario cuestionó la ineficacia de las resoluciones internacionales, señalando que la falta de consecuencias reales ha permitido que el Reino Unido avance con proyectos de explotación petrolera en la plataforma continental argentina, acciones que el gobierno calificó de ilegales e ilegítimas.
Ante este escenario, Milei anunció un cambio en la estrategia diplomática argentina, distanciándose de la “defensa discursiva” tradicional. El presidente subrayó que su administración ha comenzado a implementar acciones concretas, como el envío al Congreso de una Ley de Defensa de la Soberanía Nacional, la aplicación de sanciones a empresas involucradas en la explotación de recursos y la presentación de notas de desaliento ante organismos internacionales.
El jefe de Estado reiteró el llamado al Reino Unido para retomar las negociaciones sobre la soberanía, enfatizando que Argentina buscará resolver el conflicto por la vía pacífica, pero con firmeza. Advirtió que, aunque el país invita a inversores a desarrollar proyectos como Vaca Muerta, existe un límite claro: no se aceptará la explotación de recursos bajo ocupación externa ilegal.
En el marco de su agenda internacional, Milei reafirmó el alineamiento estratégico de su gobierno con Occidente, destacando la afinidad con Estados Unidos e Israel. Asimismo, expresó un contundente rechazo al régimen iraní, solicitando justicia por los atentados ocurridos en territorio argentino en las décadas de los 90, y reafirmó la importancia de que la nación actúe de manera independiente en el escenario global.
Finalmente, el mandatario destacó el potencial tecnológico del país, con especial énfasis en el desarrollo de la inteligencia artificial. Milei sostuvo que Argentina aspira a posicionarse como un destino competitivo para la innovación, aprovechando sus recursos minerales y energéticos, con el objetivo de consolidar una nación económicamente influyente y soberana.
