Por Martín Sperati
A menos de un año de las elecciones, las encuestas más recientes en la provincia de Santa Fe reflejan un panorama de continuidad. Según los datos de la consultora Management & Fit, el 50,8% de los santafesinos votaría a favor de la gestión del actual gobernador, Maximiliano Pullaro. Su imagen positiva se sostiene sólidamente en torno al 51% y la aprobación general de su gobierno roza el 50%, consolidándose como el claro favorito para un nuevo mandato si los comicios se realizaran mañana.
El principal motor detrás del fuerte respaldo a Pullaro radica en sus políticas de seguridad. Casi un 44% de los encuestados considera que este aspecto fundamental ha mejorado sustancialmente en comparación con la anterior administración peronista. Esta percepción positiva le otorga una ventaja competitiva clave frente a una oposición que hoy se muestra fragmentada, con un peronismo en busca de un líder emergente y un espacio libertario que aún no logra consolidar una figura provincial de peso que represente una amenaza electoral.
En contraste con el escenario local, los números del presidente Javier Milei en territorio santafesino evidencian un desgaste, con niveles de aprobación más flojos que oscilan entre el 36% y el 42%. Si bien en Argentina un año representa una eternidad política y la situación económica sigue siendo la principal preocupación de los ciudadanos, los datos actuales demuestran que Pullaro ha logrado provincializar con éxito su gestión. Con los números en la mano, el gobernador se encamina firmemente hacia la reelección.
