Franco Colapinto protagonizó este domingo una jornada inolvidable en la Ciudad de Buenos Aires al realizar su primera exhibición en Argentina desde que compite como piloto de Fórmula 1.
Más de 500 mil personas se acercaron al barrio porteño de Palermo para vivir una verdadera fiesta del automovilismo, en un evento histórico que tuvo emoción, velocidad y un fuerte pedido del pilarense: el regreso de la máxima categoría al país.
Una apertura a pura emoción
La exhibición comenzó con una presentación especial de la Orquesta Sinfónica de la Ciudad de Buenos Aires, que abrió oficialmente la jornada y le dio paso a una entrevista en vivo con Colapinto.
Allí, el piloto pudo reencontrarse cara a cara con su público por primera vez desde su llegada a la elite del automovilismo mundial.
Luego llegó otro momento artístico destacado con el show de Soledad Pastorutti, antes de que Franco saliera por primera vez a pista.
El rugido del Lotus E20
El gran espectáculo mecánico comenzó con los primeros giros de Colapinto a bordo del histórico Lotus E20, ploteado con el livery actual de Alpine F1 Team.
El sonido del motor V8 y las maniobras del argentino encendieron la locura de los fanáticos, que coparon cada rincón del circuito callejero montado en Palermo.
El pedido final: que vuelva la Fórmula 1
Tras el homenaje al “Chueco”, Franco volvió al Lotus E20 para realizar los últimos giros del evento y cerrar la jornada con las ruedas literalmente prendidas fuego.
Luego dejó los autos de competición para subirse a un micro descapotable desde donde saludó a la multitud y dejó un mensaje claro.
“Tenemos que volver al calendario de la Fórmula 1. Somos el mejor país del mundo y está bueno que lo demostremos así. Estoy muy feliz, gracias a todos por venir”, expresó.
El sueño de ver nuevamente un Gran Premio en Argentina volvió a tomar fuerza. Y Colapinto, una vez más, fue el gran protagonista.
