En medio de la emergencia que atraviesa Colombia tras el terremoto de magnitud 7,4, el gobierno de Abelardo De La Espriella dio un nuevo giro en materia de seguridad y autorizó a Estados Unidos a realizar operaciones militares conjuntas contra organizaciones vinculadas al narcotráfico.
El anuncio fue realizado este miércoles en Panamá por el secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, durante una reunión de la Coalición contra los Carteles de las Américas (A3C), integrada por una veintena de países.
Según explicó el funcionario, Colombia se incorporará formalmente a esa alianza y se convertirá en su integrante número 19.
Hegseth señaló que el gobierno colombiano solicitó la participación del Departamento de Defensa estadounidense en su estrategia contra las organizaciones criminales.
El funcionario aseguró que Colombia autorizó operaciones militares conjuntas destinadas a combatir a las estructuras vinculadas al narcotráfico y al denominado narcoterrorismo.
La decisión representa un cambio significativo en la política de seguridad colombiana y profundiza el acercamiento entre De La Espriella y Donald Trump, luego de la llegada del nuevo mandatario colombiano al poder.
El gobierno de Estados Unidos también anunció que prevé destinar USD 1.000 millones en asistencia para Colombia en materia de seguridad, en un contexto de creciente cooperación bilateral.
Durante su asunción, el viernes pasado, el presidente colombiano había adelantado cuál sería su postura frente a las organizaciones criminales que operan en el país.
Desde un regimiento militar, De La Espriella afirmó que buscará enfrentar “sin tregua” al narcoterrorismo y a las estructuras delictivas y descartó avanzar en negociaciones de paz con esos grupos.
La nueva política apunta especialmente contra las organizaciones que obtienen recursos a través del tráfico de drogas y otras actividades ilegales.
Colombia continúa siendo uno de los principales escenarios de la lucha internacional contra el narcotráfico. El país es considerado el mayor productor de cocaína del mundo, mientras que Estados Unidos constituye uno de los principales mercados de consumo.
De acuerdo con un informe de la Fundación Ideas para la Paz, basado en cifras oficiales correspondientes a 2025, alrededor de 25.000 personas integran las distintas organizaciones ilegales que operan en territorio colombiano.
La incorporación a la A3C y la autorización de operaciones conjuntas con Estados Unidos abren ahora una nueva etapa en la estrategia de seguridad del gobierno de De La Espriella, que busca fortalecer la cooperación internacional para enfrentar a las estructuras financiadas por el narcotráfico.
Todo esto ocurre mientras Colombia continúa atendiendo las consecuencias del devastador terremoto de 7,4 grados que provocó muertos, heridos y graves daños materiales en distintas regiones del país.
