El gobernador Maximiliano Pullaro presidió en la ciudad de Santa Fe el acto de ascenso de 300 agentes del Servicio Penitenciario provincial. También se formalizaron ascensos del personal permanente del Instituto Autárquico Provincial de Industrias Penitenciarias (IAPIP), dispuestos por decretos provinciales con vigencia desde 2025 y 2026, según cada caso.
Durante la ceremonia, Pullaro destacó el trabajo del Servicio Penitenciario y de la Policía provincial, y vinculó su labor con la mejora de la seguridad. Afirmó que los homicidios bajaron de 344 a esta altura del año, tres años atrás, a 128 en la actualidad, y sostuvo que se trata del registro más bajo desde que existen mediciones en la provincia.
El mandatario también se refirió a la infraestructura carcelaria. Señaló que el Gobierno construye cinco nuevas cárceles, con capacidad para 3.700 celdas, y proyecta sumar otras 4.000 en cuatro años. Según planteó, las obras buscan evitar que organizaciones criminales controlen las cárceles y coordinen delitos desde allí.
Pullaro cuestionó lo que denominó “garantismo bobo” y “justicia ingenua”, y sostuvo que las personas condenadas deben cumplir las penas establecidas. A la vez, afirmó que las organizaciones criminales están contenidas, pero no desarticuladas, por lo que convocó a continuar las acciones de seguridad.
El gobernador concluyó que la provincia debe sostener un modelo que, según dijo, combine el respeto a las garantías constitucionales con el cumplimiento de la ley. “En Santa Fe, desde el 10 de diciembre de 2023, manda la ley y el orden”, expresó.
