El Senado provincial aprobó un pedido de informes para auditar las condiciones de la nueva concesión de la Ruta Nacional 11, en el tramo que conecta la localidad santafesina de Nelson con Resistencia, Chaco. La iniciativa, pedida por Rodrigo Borla, busca esclarecer los alcances del proyecto, específicamente la instalación de cinco estaciones de peaje, todas ellas localizadas dentro del territorio de Santa Fe, una decisión que ha generado interrogantes sobre si el objetivo es la recaudación fiscal o la efectiva mejora de la infraestructura vial.
El reclamo pone el foco en la necesidad de intervenciones urgentes que trascienden el cobro de tasas, exigiendo la repavimentación integral, la consolidación de banquinas seguras, el desmalezado constante y la renovación de la señalización tanto horizontal como vertical. La preocupación principal es que el esquema de peajes se convierta en una carga económica sin una contraprestación visible en la seguridad y transitabilidad de una vía crítica para el transporte y la conectividad.
El pedido de informes también solicita precisiones sobre la ubicación estratégica del peaje en Gobernador Crespo y plantea la necesidad de establecer esquemas de beneficios o tarifas diferenciadas para los usuarios habituales. Se busca proteger a quienes dependen de la ruta diariamente por razones laborales, educativas, productivas o de acceso a servicios esenciales de salud, evitando que el costo del peaje se convierta en una barrera insalvable.
Esta demanda se enmarca en un contexto de años de desidia y falta de inversión por parte de diversas administraciones nacionales. Los legisladores subrayan que, más allá de las dificultades heredadas, el objetivo es frenar el abandono histórico de la Ruta 11. La defensa de esta arteria vial es presentada como una defensa directa del interior productivo, de las comunidades locales y de la seguridad de miles de ciudadanos que la transitan a diario.

