El riesgo país de la Argentina está otra vez cerca de perforar el umbral de los 400 puntos básicos dada la suba de cotización de los bonos soberanos en el mercado local y en EEUU, como una respuesta directa de los mercados financieros a la decisión de Moody’s de mejorar la calificación crediticia de la Argentina. La suba conocida ayer se sumó a la que meses atrás habían brindado otras calificadoras internacionales como Standard & Poor’s y Fitch Ratings.
Los bonos hard dollar de Argentina –Bonares y Globales- promedian a las 10:30 horas una suba de 0,5%, mientras que el indicador de JP Morgan resta ocho unidades, a 410 puntos básicos. El 10 de julio último el riesgo país tocó los 402 puntos, un mínimo desde el 20 de abril de 2018 (400 puntos), tras el pago semestral de capital e intereses de estos títulos públicos.
De esa forma, el riesgo país argentino está cerca de romper el piso de 400 puntos por primera vez en más de ocho años. La última oportunidad en que había perforado ese nivel había sido en 2018, durante el gobierno de Mauricio Macri. Desde esa época, la Argentina no realiza emisiones de deuda en los mercados internacionales de crédito.
“Moody’s subió la nota de la deuda argentina de CAA1 a B3. Es el equivalente a la nota B- de Fitch y de Standard & Poor’s, a la cual habían subido hacia mayo y junio pasado. De esta manera, Moody’s se pone en línea con las otras dos grandes calificadoras. A diferencia de esas dos, sin embargo, el panorama que le asignó Moody’s a Argentina es positivo, mientras que las otras dos quedaron en estable”, evaluó el equipo de Research de Puente.
En particular, Moody’s dijo que las posibilidades de default habían caído sustancialmente, y que la suba de la nota refleja la estabilización macroeconómica que está llevando a cabo el Gobierno y la mejora en el frente externo.
“Por otra parte, la perspectiva estable abre la posibilidad a que las reformas estructurales que están llevándose a cabo en el marco de esta estabilización macroeconómica puedan llevar a una nueva suba de la calificación en el futuro”, añadieron desde Puente.
“Esto probablemente traiga más inversiones para el país y abarate bastante el costo del financiamiento, tanto al Gobierno como a las empresas, los bancos, al sector público e incluso a los individuos, en un segundo plano”, confió Jaime Reusche, vicepresidente de Moody’s Ratings, en diálogo.

