El gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, celebró a través de su cuenta oficial en la plataforma X la decisión del Parlamento Europeo de dar marcha atrás con la normativa que clasificaba a la soja argentina como un cultivo de “alto riesgo” ambiental
Esta medida, conocida bajo los criterios de riesgo ILUC (Cambio Indirecto del Uso del Suelo), amenazaba con bloquear por completo el ingreso de los biocombustibles argentinos al continente. En su mensaje, el mandatario provincial destacó de manera contundente: “Defendimos a nuestro campo y a la industria del biodiésel”, aliviando a un sector clave para el desarrollo regional.
La resolución favorable de la Unión Europea representó el desenlace de una intensa campaña diplomática y técnica liderada por la gestión de Pullaro. El Gobierno de Santa Fe, en un trabajo coordinado con la Cancillería argentina y cámaras empresariales, había presentado previamente un detallado dossier técnico basado en evidencia científica. Este informe demostró que el biodiésel santafesino reduce casi un 70% las emisiones de gases de efecto invernadero en comparación con los combustibles fósiles y que su producción no expande la frontera agrícola sobre bosques nativos, refutando así los cuestionamientos ecológicos europeos.
Mantener abiertas las fronteras de este mercado internacional evita pérdidas que el sector estimaba en cerca de 390 millones de dólares anuales. El impacto económico es directo para Santa Fe, jurisdicción que concentra históricamente más del 80% de la capacidad instalada de producción de biodiésel de toda la Argentina. En sus redes sociales, el gobernador resaltó que este logro demuestra el valor de un Estado activo y el alcance del esfuerzo conjunto entre los gobiernos provinciales, la administración nacional y los representantes del ámbito privado.
Tras consolidar esta victoria en el plano externo, Pullaro aprovechó la repercusión de su posteo para trasladar la exigencia al escenario interno, reclamando al Congreso de la Nación el tratamiento urgente de una nueva Ley de Biocombustibles. La propuesta santafesina busca reactivar una capacidad industrial local fuertemente ociosa mediante la elevación inmediata del corte obligatorio de biodiésel al 15%. De esta manera, el Ejecutivo provincial reafirmó su compromiso de avanzar hacia una matriz energética sustentable que potencie la generación de empleo genuino, añada valor en origen y sustituya de forma estratégica la importación de gasoil.
