En las últimas semanas, la ciudad de Rosario se vio sacudida por un fuerte debate en torno a la construcción de un parque acuático en la zona de la Costanera Norte, específicamente en el sector de La Florida y la Rambla Catalunya. El proyecto, impulsado por la Municipalidad, generó protestas vecinales, cruces políticos y un intenso debate en el Concejo Municipal.
La iniciativa contempla la construcción de un parque acuático como parte de la renovación de la Costanera Norte. Según sus impulsores, renovaría completamente el sector sur de La Florida, con instalaciones recreativas acuáticas. El gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, respaldó públicamente la idea, destacando la necesidad de obras para la ciudad.
Oposición vecinal y ambiental
Vecinos, ambientalistas, organizaciones sociales y deportivas ligadas al río se organizaron rápidamente en contra. Los principales argumentos en contra son:
- Pérdida de espacio público: Reducción significativa del acceso libre al río y a la playa pública.
- Impacto ambiental y paisajístico: Afectación a una zona de alto valor natural e histórico.
- Falta de participación ciudadana: Ausencia de debate suficiente y consulta a los rosarinos.
- Irregularidades en el proceso: Cuestionamientos a la licitación y al inicio de obras sin los estudios correspondientes.
Se recolectaron firmas para frenar el proyecto y para declarar Patrimonio Histórico, Cultural, Social, Deportivo y Paisajístico a la Rambla Catalunya y el Barrio de los Pescadores. Además, se presentaron acciones judiciales, incluyendo una medida cautelar para detener las obras.
Lo que sucedió en el Concejo Municipal
El tema llegó con fuerza al Concejo Municipal de Rosario. Por un lado, la semana anterior se votó en el recinto un pedido de informes por unanimidad (incluyendo votos del oficialismo) un decreto que solicita al Departamento Ejecutivo información detallada sobre el proyecto: costos, aspectos técnicos, estudios de impacto ambiental y más.
Sin embargo, este jueves la sesión encabezada por concejales como Juan Monteverde de Ciudad Futura, junto a peronistas, falló a pesar de la presencia de vecinos y manifestantes en el recinto y afuera, no se logró el quórum necesario (se requería al menos 15 concejales; solo asistieron 10). La ausencia de bloques como La Libertad Avanza fue clave para que la sesión se cayera.
Esta falta de quórum fue interpretada por los opositores como una oportunidad perdida para dar voz a los vecinos y controlar al Ejecutivo.
Tensiones políticas y próximas pasos
El proyecto unió de manera inusual a sectores opositores de diferentes espectros ideológicos, todos coincidiendo en la necesidad de mayor debate, suspensión de obras y preservación del espacio público. Concejales como Julián Ferrero (Ciudad Futura) y Juan Pedro Aleart (libertario) expresaron duras críticas.
Mientras tanto, las obras preliminares (como enrejados) continúan generando malestar, y las movilizaciones persisten. El oficialismo municipal defiende la iniciativa como un avance recreativo, pero la presión vecinal y política obliga a un mayor escrutinio.
El caso del Parque Acuático en Rosario se convirtió en un claro ejemplo de tensión entre desarrollo urbano, preservación del patrimonio ribereño y participación ciudadana. El Concejo continuará monitoreando el tema a través del pedido de informes aprobado, mientras la Justicia y la calle siguen siendo escenarios activos del conflicto.
