El Gobierno de Santa Fe, encabezado por Maximiliano Pullaro, puso en marcha un sistema integral de operación logística sanitaria para asegurar la provisión de insumos en toda la provincia. La iniciativa surge como respuesta directa a la interrupción del programa nacional “Remediar” y busca abastecer a más de 700 centros de salud y hospitales públicos. Durante el acto oficial en Funes, se dio salida al primer cargamento destinado a una red de 50 farmacias y droguerías estratégicas que completarán la distribución capilar en todo el territorio santafesino.
Este nuevo esquema marca un hito estructural en la gestión sanitaria provincial, al incorporar por primera vez tecnología de trazabilidad, control de stock y logística especializada con cadena de frío. La inversión anual destinada a esta infraestructura asciende a $2.334 millones, permitiendo al Estado provincial centralizar la recepción y el almacenamiento de productos médicos a gran escala. Con este despliegue, la administración santafesina busca mitigar el impacto del incremento en la demanda pública, que pasó de 10 millones a más de 13 millones de consultas anuales.
Durante la presentación, el gobernador Pullaro enfatizó que la salud es una prioridad innegociable de su gestión, afirmando que “a ningún santafesino le faltarán medicamentos ni alimentos” mientras dure su mandato. El mandatario vinculó la necesidad de este sistema autónomo a la fuerte retracción de los recursos enviados por el Estado Nacional, los cuales mostraron una caída crítica: de 2 millones de tratamientos recibidos en 2024 a una cifra casi nula en el primer cuatrimestre de 2026, previo al cierre definitivo de los programas federales.
La sostenibilidad financiera de esta medida se apoya en una política de compras centralizadas y en el fortalecimiento del Laboratorio Industrial Farmacéutico (LIF). Según detalló la ministra de Salud, Silvia Ciancio, la provincia logró adquirir medicamentos con ahorros de hasta un 82% respecto a los precios de lista, lo que representa un alivio fiscal superior a los $500.000 millones. Además, se anunció que el LIF incrementará su producción en un 26% este año para cubrir el vacío dejado por la Nación en tratamientos esenciales y oncológicos.
En definitiva, la nueva red logística no solo garantiza la continuidad de las prestaciones básicas, sino que posiciona a Santa Fe como un modelo de eficiencia estatal en un contexto de crisis económica. El sistema incluye monitoreo satelital y preparación de módulos sanitarios específicos, asegurando que cada efector público cuente con los recursos necesarios. Con una inversión acumulada que supera los $64.268 millones en tres años, la provincia reafirma su autonomía política y operativa para proteger el derecho a la salud de su población.

