En una reciente entrevista en los estudios de Despacho Play, el ingeniero químico e investigador del CONICET, Eduardo Henquin, desglosó la naturaleza técnica del vapeo frente al cigarrillo tradicional.
Henquin enfatizó que, a diferencia del tabaco que se incinera de forma irreversible, el vapeo consiste en la vaporización de apenas cuatro componentes: propilenglicol, glicerina vegetal, saborizantes de grado alimenticio y, opcionalmente, nicotina. Según el experto, este dispositivo no debe ser visto como una moda, sino como una herramienta tecnológica diseñada para lidiar con la adicción al tabaco.
La controversia central radica en la comparación de daños entre ambos métodos. Henquin sostuvo firmemente que “nadie con conocimiento científico” puede afirmar que el vapeo es peor que el cigarrillo convencional, al cual calificó como un “veneno nocivo” y un “arma letal” debido a la inmensa cantidad de químicos involucrados en la combustión del tabaco. El ingeniero subrayó que el vapeador funciona como un sustituto que permite reducir la exposición a las miles de sustancias tóxicas presentes en el humo tradicional.
Otro punto clave de la charla fue la redefinición del impacto en terceros. Henquin explicó que en la ciencia actual se ha dejado de hablar simplemente de “fumador pasivo” para categorizar de forma más profunda: el fumador primario (quien aspira directamente) y el secundario (quien ingiere los productos del ambiente). En este sentido, defendió que la composición del vapor emitido por los dispositivos electrónicos es significativamente menos compleja y agresiva para el entorno que el humo de combustión.

Finalmente, el investigador apuntó contra la desinformación y los intereses comerciales, sugiriendo que las tabacaleras tienen una clara animosidad para introducir dudas sobre el vapeo para proteger su negocio.
Henquin concluyó que es fundamental que las nuevas generaciones comprendan la diferencia técnica entre un proceso químico de combustión y uno de vaporización para tomar decisiones informadas sobre su salud, alejándose de los estigmas que tildan al vapeo de simple tendencia pasajera.
