La Cámara de Diputados de Santa Fe aprobó un proyecto de declaración manifestando su preocupación y conmoción ante el trágico hecho de violencia que afectó a la comunidad educativa de la Escuela Nº 40 Mariano Moreno de San Cristóbal.
El proyecto convoca a todos los niveles del Estado a fortalecer las políticas de prevención y el esclarecimiento de los hechos. Cabe destacar que no fue el único hecho suscitado en las últimas semanas, aunque sí el más resonante por arrojar una víctima fatal.
Durante el debate en el recinto, la legisladora de Vida y Familia celebró la preocupación que la temática despertó en el cuerpo legislativo de forma unánime y fue categórica al señalar que la escuela no puede ser la única responsable de dar respuestas. “La escuela es la caja de resonancia de situaciones domésticas y familiares; es nuestro segundo hogar, pero los responsables primarios de la educación son las familias”, sentenció la legisladora, citando a José Saramago: “La educación está en la familia, no en las escuelas”.
Desconexión digital y falta de límites
Armas Belavi vinculó el clima de violencia actual con la crisis de salud mental que atraviesan los jóvenes y la profunda “desconexión” que genera el uso abusivo de la tecnología. “En la era de internet vivimos en un contexto de aislamiento; nuestros hijos viven en una realidad virtual que a veces los padres desconocemos. Se encierran en sus habitaciones para abrirse a un mundo donde hablan más con desconocidos que con sus propios familiares”, advirtió.
En ese sentido, la diputada lamentó que proyectos que buscan abordar las causas de raíz —y no solo las consecuencias— sigan demorados en las comisiones. “Desde junio de 2024 insistimos con el proyecto ‘Niños sin pantallas’ y el abordaje contra el acoso escolar o bullying, que hoy duermen el sueño de los justos. No es oportunismo político, es la realidad que nos golpea”, enfatizó.
Un llamado a la responsabilidad afectiva
Para la diputada, la solución no es solo legislativa, sino profundamente humana; por ello hizo un llamado a recuperar el afecto, la escucha y, especialmente, los límites como forma de cuidado. “Muchos tienen miedo de usar la palabra límite, desconociendo que así es como los chicos maduran su psiquis y se forman con valores”, explicó Armas Belavi.
Finalmente, concluyó con una reflexión dirigida a toda la sociedad santafesina: “Frente a esta tragedia que hoy lamentamos, debemos volver a las bases: lo que les demos a nuestros niños en casa, ellos se lo darán a la sociedad”.
