Tras conocerse públicamente el funcionamiento de un geriátrico clandestino en la capital provincial, la diputada provincial Natalia Armas Belavi ingresó una iniciativa en la Cámara de Diputados para solicitar al Ejecutivo un informe detallado sobre la situación de las residencias de larga estadía en Santa Fe. El proyecto responde a la necesidad de garantizar estándares mínimos de seguridad y atención, solicitando precisiones sobre las auditorías sanitarias vigentes, el estado de las habilitaciones y la capacitación técnica del personal a cargo de los adultos mayores.
La propuesta busca visibilizar y corregir posibles irregularidades en un sector que requiere una vigilancia estatal constante. Según la legisladora, el objetivo central es asegurar que los centros de cuidado cumplan con los protocolos necesarios para proteger la integridad física y emocional de los residentes, evitando que la desidia administrativa permita la continuidad de espacios no habilitados o sin supervisión profesional.
Esta acción legislativa se desarrolla de manera articulada con el trabajo que el espacio Vida y Familia viene llevando adelante en el Concejo Municipal de Santa Fe, a través del concejal Ignacio Laurenti. El edil ha impulsado reiterados pedidos de informe sobre el funcionamiento de los geriátricos en el ámbito local, los cuales, según se denunció, permanecen sin respuesta por parte del Ejecutivo Municipal desde hace más de un año, a pesar de la relevancia y urgencia que reviste la problemática.
Al fundamentar el pedido, Armas Belavi cuestionó lo que denominó una “cultura del descarte”, enfatizando que la atención a la tercera edad debe ser una prioridad de salud pública y no una cuestión secundaria. “Cuidar hoy de nuestros abuelos es, en definitiva, cuidar el futuro de todos los santafesinos”, subrayó la diputada, instando a las autoridades a asumir su responsabilidad colectiva en la protección de los adultos mayores y en la dignificación de sus condiciones de vida.
