Colón perdió ante el Lobo 1 a 0 en el Brigadier López con otro grosero error de Marcos Díaz. El equipo de Ariel Pereyra jugó el peor partido desde que arrancó el campeonato y cayó sin atenuantes. La gente despidió al equipo con silbidos.
El sabalero perdió ante Gimnasia y Esgrima de Jujuy un partido en el que hizo todo para quedarse con las manos vacías. El único gol del encuentro fue convertido por Cristian Menéndez en el complemento, tras otro error de Marcos Díaz, que venía de equivocarse en las últimas dos presentaciones, ante Almirante Brown y Gimnasia de Mendoza.
Lo del conjunto de Ariel Pereyra fue decididamente muy pobre. A lo largo de todo el partido, careció de ideas para generar situaciones en el arco de enfrente y fue superado en varios pasajes del partido por la visita, que lejos de ser un equipo plagado de virtudes, supo cómo jugar el partido y doblegar a Colón en casi todos los sectores de la cancha.
Una vez más, Colón pagó caro la soledad de Emmanuel Gigliotti en el ataque –cuando Pereyra mandó a la cancha a Rossi, Colón ya estaba perdiendo–, lo que sumado a la falta de ideas para manejar la pelota en el mediocampo, terminó por sentenciar la suerte del equipo.
El gol de Menéndez, en el amanecer del segundo tiempo, dejó a Colón casi sin reacción futbolística y se encaminó, todavía con mucho por jugar, a una derrota dura y preocupante.
En su análisis post partido, el DT reconoció la falta de juego y, por ende, de generación de situaciones, por lo que, claramente, deberá buscar variantes y trabajar alternativas para mejorar el funcionamiento del equipo y seguir siendo protagonista del campeonato.
Por Mario Demonte