Tras la tragedia de San Cristóbal, piden que la educación emocional no sea  un accesorio, sino un pilar fundamental

Tras la tragedia de San Cristóbal, piden que la educación emocional no sea un accesorio, sino un pilar fundamental

En una reciente entrevista con Despacho Play, el educador emocional Cristian Sperati abordó la dolorosa tragedia ocurrida en una escuela de San Cristóbal, analizando el impacto profundo que este hecho generó en la comunidad. Sperati enfatizó que situaciones de esta magnitud dejan al descubierto la vulnerabilidad del sistema y la necesidad urgente de replantear cómo se acompaña a los jóvenes en sus entornos educativos y sociales.

Durante la charla, el especialista destacó que, si bien la familia es el núcleo primario de contención, el Estado y las instituciones no pueden ser meros espectadores. Subrayó que cuando los entornos familiares son disfuncionales o atraviesan crisis profundas, la escuela debe transformarse en un espacio de psicología positiva capaz de detectar señales de alerta y ofrecer alternativas de contención antes de que los conflictos deriven en hechos irreversibles.


Para el educador, prevenir no es solo vigilar, sino generar vínculos sólidos que permitan a los estudiantes sentirse escuchados y valorados, evitando así que el aislamiento y el dolor se transformen en tragedia.

Finalmente, el análisis concluyó con un fuerte llamado a la reflexión colectiva, señalando que lo sucedido en San Cristóbal debe funcionar como un punto de inflexión para la política educativa. Sperati insistió en que la educación emocional no debe ser un accesorio, sino un pilar fundamental para sanar el tejido social y brindar a las nuevas generaciones las herramientas necesarias para procesar la frustración y la violencia de manera saludable.