Lácteos Verónica evalúa la reactivación de su planta en Lehmann bajo un esquema a fasón y en pleno concurso de acreedores

Lácteos Verónica evalúa la reactivación de su planta en Lehmann bajo un esquema a fasón y en pleno concurso de acreedores

La empresa santafesina Lácteos Verónica busca reactivar su planta industrial en Lehmann tras acumular diez meses de parálisis total en sus actividades. Para lograrlo, la conducción de la firma negocia un acuerdo de producción a fasón con la empresa cordobesa Santa Clara, con sede en Villa Nueva, enfocándose inicialmente en la elaboración de leche en polvo. El proyecto contempla procesar un volumen estimado de entre 200,000 y 400,000 litros diarios de leche cruda, aprovechando la proximidad de la temporada de mayor disponibilidad de materia prima.

El inicio de las actividades, proyectado preliminarmente para los primeros días de noviembre, requiere tareas inmediatas de puesta a punto, limpieza profunda y mantenimiento de los equipos industriales en Lehmann. Aunque las instalaciones generales están aptas para operar en el corto plazo, el convenio no implica una compra de la planta ni un acuerdo global para el resto de los establecimientos de la compañía.

Desde la perspectiva laboral, la propuesta prevé la reincorporación de una dotación de entre 40 y 60 operarios en una primera etapa, sobre un plantel que actualmente asciende a 105 empleados de los 123 originales al comienzo del conflicto. Los criterios de selección del personal que regresará a la fábrica, las condiciones de contratación formal y el esquema para aquellos trabajadores que no sean incluidos en esta fase inicial permanecen bajo negociación.

La eventual reactivación se enmarca en un escenario crítico para la firma propietaria, controlada por la familia Espiñeira, que arrastra un pasivo financiero global que supera los 16,000 millones de pesos y acumula más de 20 pedidos de quiebra en los tribunales. Los registros del Banco Central de la República Argentina (BCRA) consignan deudas bancarias por unos 3,931 millones de pesos y miles de cheques rechazados sin fondos por sumas que rebasan los 12,600 millones de pesos.

A finales de agosto de 2026, los directivos formalizaron una solicitud de apertura de concurso preventivo de acreedores ante el Juzgado Nacional en lo Comercial N° 17 de Buenos Aires. Este procedimiento judicial, diseñado para ordenar las obligaciones financieras y mitigar el riesgo de quiebra, se encuentra bajo evaluación técnica de la documentación presentada. De acuerdo con las presentaciones contables integradas al expediente judicial, los activos de la empresa se estimaron en 109,234 millones de pesos frente a un pasivo exigible de 118,496 millones de pesos al cierre de junio de este año.