Javier Milei cerró una polémica visita a España y profundizó la crisis diplomática con Pedro Sánchez
El Presidente Javier Milei mantuvo una reunión con la Presidente de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, durante su visita a España.

Javier Milei cerró una polémica visita a España y profundizó la crisis diplomática con Pedro Sánchez

MADRID — El presidente argentino, Javier Milei, cerró este miércoles una nueva y convulsionada visita a Madrid de poco más de 24 horas, en una estadía que volvió a meter un fuerte ruido en la política local y profundizó la grieta diplomática entre ambos países. El mandatario libertario desembarcó en la capital española en un momento de altísima sensibilidad política, justo en el tramo previo a las elecciones generales que celebrará el país europeo a fines de noviembre.

Durante su discurso en un desayuno informativo organizado por el Nueva Economía Fórum en el Real Casino de Madrid, Milei redobló la apuesta y cargó duramente contra el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, a quien tildó de “impresentable dictador” y “delincuente ladrón”. Fiel a su estilo confrontativo, el jefe de Estado argentino le pidió a los ciudadanos españoles “sacar a los socialistas a patadas” del poder porque, según su visión, están destruyendo a Europa. Estas declaraciones dinamitaron cualquier posibilidad de acercamiento con la gestión de Sánchez, con la que mantiene un conflicto diplomático abierto desde hace meses.

El paso de Milei también obligó a recalcular la agenda de las principales fuerzas de la oposición española en plena campaña. Sorpresivamente, el líder de Vox, Santiago Abascal, no se vio cara a cara con el argentino por compromisos electorales en el norte del país, limitando el contacto a una videollamada. Por el lado del Partido Popular (PP), Alberto Núñez Feijóo esquivó una foto con él, mientras que la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, prefirió mantener un perfil más bajo y armó una reunión privada en una sede periférica de la ciudad, reflejando la incomodidad que generó la presencia libertaria en el arco de la centroderecha local.

La tensión se trasladó directo a la calle a la salida del foro económico, donde el presidente protagonizó fuertes cruces con los cronistas locales. Cuando la periodista Julia Molina, de la Cadena SER, le preguntó si su visita incomodaba a sus aliados de la derecha, Milei no se guardó nada y le contestó que ese planteo era de gente “corta intelectualmente y miserables políticos”. En la misma línea, chicaneó a un reportero del programa El Intermedio de La Sexta cuando lo consultó por los índices de pobreza en Argentina. Además, el operativo de la custodia presidencial quedó en la mira por empujones y forcejeos contra los trabajadores de prensa que intentaban acercar sus micrófonos.

A la par de sus actividades académicas, que incluyeron una conferencia en la Universidad Rey Juan Carlos, agrupaciones de izquierda y colectivos de la comunidad argentina en España marcharon por el centro de Madrid para repudiar el ajuste económico de la Casa Rosada. La gira exprés concluyó sin ninguna audiencia oficial con funcionarios del gobierno de Sánchez ni con el rey Felipe VI, dejando en claro que la relación bilateral formal entre Buenos Aires y Madrid sigue completamente congelada.