La concejala Violeta Quiroz expresó su apoyo a la declaración de emergencia hídrica en la ciudad de Santa Fe, fundamentando su postura en la necesidad de que el Ejecutivo cuente con herramientas ágiles para responder ante situaciones climáticas críticas. Sin embargo, su acompañamiento estuvo marcado por una advertencia clara: la agilidad administrativa no debe ser sinónimo de falta de control o transparencia.
Durante la sesión, Quiroz enfatizó que ser una “oposición responsable” implica facilitar las herramientas de gestión necesarias para proteger a los ciudadanos, pero también ejercer una fiscalización rigurosa. “Dar herramientas no significa dar un cheque en blanco”, sentenció la edil, aclarando que, aunque la urgencia justifica procedimientos rápidos, la transparencia debe mantenerse innegociable en todo momento.
En su intervención, la concejala reclamó que el Comité Municipal de Gestión de Riesgos tenga un acceso inmediato a la información sobre cada decisión adoptada bajo este régimen excepcional. Para la legisladora, es fundamental conocer en tiempo real qué se compra, a quién se contrata y cómo se reasignan los recursos, evitando que los informes lleguen con meses de demora.
Además, Quiroz cuestionó la oportunidad de la medida, señalando que el escenario hídrico era previsible con anticipación. Con más de 64 kilómetros de defensas, 54 puntos de bombeo y más de mil familias fuera del sistema de protección, la concejala insistió en que la gestión del riesgo debe ser una política permanente y no una reacción tardía ante la inminencia de una crisis. “Santa Fe conoce demasiado bien lo que significa una inundación. Por eso necesita un Estado en alerta permanente, no un Estado que se ponga en alerta un mes antes”, concluyó, reafirmando que su bloque realizará un seguimiento exhaustivo sobre el uso de los fondos.

