Los gobiernos de Santa Fe y Córdoba han alcanzado un acuerdo clave para la continuidad del Acueducto Biprovincial, obteniendo un crédito de 65 millones de dólares otorgado por el Fondo OPEP para el Desarrollo Internacional. Estos fondos estarán destinados específicamente al “Bloque D” de la obra, una pieza fundamental para ampliar y garantizar el acceso al agua potable en zonas de ambas provincias que enfrentan históricas limitaciones en la disponibilidad de recursos hídricos. La inversión será solventada en partes iguales por ambos estados provinciales.
El proyecto, de alcance estratégico, busca captar agua desde el río Paraná mediante una toma en la localidad de Coronda, para distribuirla hacia el oeste, conectando inicialmente con la ciudad cordobesa de San Francisco y, posteriormente, extendiéndose hacia la capital de Córdoba. Esta iniciativa tiene como objetivo final abastecer a 53 localidades, beneficiando a más de 400.000 habitantes y proporcionando una solución sostenible frente a las sequías y los ciclos de bajante del río, fortaleciendo el desarrollo humano y productivo de la región.
Actualmente, el proyecto avanza según el cronograma establecido, con el “Bloque A” alcanzando un 25% de ejecución. Esta primera etapa, financiada previamente por el Fondo Kuwaití, ya cuenta con frentes de obra activos que incluyen la planta potabilizadora, la toma de agua cruda y la instalación de cañerías troncales. El progreso visible en este tramo inicial es un indicativo del compromiso de ambas provincias por finalizar una obra que se considera esencial para la seguridad hídrica compartida.
La nueva financiación del Fondo OPEP permitirá ejecutar 24,96 kilómetros de cañería troncal y construir una estación de bombeo en la intersección de la Ruta Nacional 34 y la Ruta Provincial 64. Además, este bloque incluye la creación de ramales específicos para abastecer a localidades como Colonia Belgrano, San Martín de las Escobas, Traill, Casas, Cañada Rosquín y Las Bandurrias. Con la finalización de esta etapa, se estima que cerca de 87.800 personas adicionales tendrán acceso directo al servicio.
Las condiciones del préstamo reflejan una planificación a largo plazo, con un plazo de devolución de 20 años que incluye cinco años de gracia, garantizando así la viabilidad financiera de la obra. Esta inyección de capital no solo asegura la continuidad de los trabajos, sino que también refuerza la cooperación interprovincial como modelo de gestión para resolver problemáticas complejas de infraestructura que trascienden las fronteras políticas.

