El camino del emprendimiento está repleto de desafíos que transforman no solo la vida profesional, sino también el carácter y la perspectiva personal de quienes lo transitan. En el tercer episodio de Bitácora, el ciclo de entrevistas de la productora audiovisual Despacho Play, la broker, empresaria santafesina y formadora de equipos, Lorena de Luca, compartió en primera persona cómo fue su profundo proceso de transformación al pasar del rol de empleada al de dueña de su propio negocio.
Para De Luca, esta evolución no se limitó a un cambio de funciones comerciales o corporativas, sino que representó un verdadero “viaje de autoconocimiento personal” que le demandó reestructurar sus hábitos, su mentalidad y su forma de vincularse con las personas.
Durante la conversación en el espacio de Bitácora Podcast, la empresaria detalló que cualquier meta que una persona se proponga alcanzar requiere bases sólidas. En su experiencia, existen tres palabras clave e interconectadas que sostienen toda estructura de crecimiento: Disciplina – Enfoque y Responsabilidad.
Según explicó De Luca, estos componentes funcionan de forma sistémica: “Si cae uno, caen los otros“. Su aplicación estricta no solo beneficia el desarrollo de un negocio, sino que genera transformaciones profundas en las rutinas de alimentación, el descanso y la productividad general, posibilitando alcanzar una vida más simple y tranquila.
Al ser consultada sobre su rol como formadora de equipos, la broker remarcó que el sector inmobiliario y comercial es, fundamentalmente, un negocio de relaciones humanas. Desde su perspectiva, la metodología de venta agresiva y tradicional está perdiendo vigencia frente a un consumidor que busca conexiones reales.
Vender es ayudar. Cuando la persona se da cuenta de que verdaderamente te importa, no tenés que venderle nada; lo que vendas, te lo van a comprar porque los humanos buscan que el otro piense en ellos.
Bajo esta premisa, De Luca define al liderazgo bajo tres acciones esenciales: escuchar, influir y acompañar a los colaboradores de una organización para ayudarlos a alcanzar su mejor versión posible.
Un punto de quiebre: El infarto que redefinió sus prioridades
El éxito y el crecimiento acelerado también trajeron consigo lecciones complejas sobre los límites del cuerpo y la salud. Lorena confesó que en etapas previas de su carrera llegó a trabajar entre 18 y 19 horas diarias, lo que provocó una pérdida absoluta del equilibrio en su estilo de vida.
Este ritmo extremo desencadenó un grave problema de salud: un infarto cardíaco que marcó un antes y un después en su existencia. Lejos de verlo únicamente como una tragedia, la empresaria capitalizó la experiencia como un despertar: “Cuando tuve un infarto, lo que sentí fue que esto es una segunda oportunidad de vida“.
A partir de ese quiebre, De Luca reorganizó sus prioridades apoyándose fuertemente en su fe en Dios —a la que describe como la fuerza diaria para continuar— y bajo la firme convicción mental de que “todo lo que crees, lo puedes crear“.
La historia de Lorena de Luca deja en claro que el verdadero éxito empresarial no se mide únicamente por la facturación o la escala de una organización, sino por la capacidad del líder para mantener la integridad, el bienestar personal y el propósito humano en el camino. Su testimonio en Bitácora funciona como un espejo y una advertencia para el ecosistema emprendedor actual: el crecimiento corporativo es insostenible si se realiza a expensas de la salud y de los vínculos esenciales. Redefinir los límites, delegar con confianza y entender que el liderazgo empieza por el dominio de uno mismo son las verdaderas claves para construir un legado duradero.
En última instancia, el viaje de De Luca demuestra que reinventarse es un proceso continuo que requiere tanta valentía para admitir los errores como disciplina para corregirlos. Al poner las relaciones humanas en el centro de su estrategia y transformar un evento crítico de salud en una segunda oportunidad, la broker santafesina consolida un modelo de gestión donde la empatía y los resultados de alto rendimiento conviven en armonía. Una bitácora de viaje que, sin dudas, sirve de guía e inspiración para quienes buscan liderar con conciencia en el complejo escenario empresarial contemporáneo.
