Ante la proximidad del fenómeno climático “El Niño”, el Gobierno de Santa Fe reafirmó su estrategia de prevención basada en la planificación anticipada y la ejecución coordinada de obras de infraestructura junto a los gobiernos locales. La vocera del Ejecutivo provincial, Virginia Coudannes, destacó en Reconquista que la gestión del gobernador Maximiliano Pullaro comenzó a preparar el terreno desde inicios de 2024, priorizando obras de defensas, limpieza de canales y mejoras en alcantarillado, incluso durante el período de sequía precedente.
La premisa central de la actual administración es evitar la improvisación mediante un abordaje organizado de las posibles emergencias. Según Coudannes, la clave del éxito radica en la sinergia con municipios y comunas, asegurando que cada proyecto local esté alineado con la mitigación de inundaciones y anegamientos. En el norte provincial, por ejemplo, ya se ejecutan 21 obras estratégicas que combinan infraestructura productiva con servicios esenciales, reflejando un Estado provincial presente que planifica y ejecuta en el territorio.
La magnitud de la inversión provincial se refleja en las cifras globales: el Gobierno sostiene actualmente 72 obras urbanas, además de cientos de convenios activos con municipios en materia de vialidad, saneamiento y vivienda. Federico Sieber, subsecretario de Obras y Gestión Territorial, precisó que la inversión total en obras hídricas asciende a 132.000 millones de pesos, habiéndose intervenido ya 259 kilómetros de canales troncales para optimizar el drenaje y la respuesta ante excesos hídricos.

La preparación no se limita a la infraestructura física, sino que se extiende a la capacitación de recursos humanos y la resiliencia productiva. Se han organizado jornadas de formación para equipos de salud en toda la provincia con el fin de garantizar una respuesta sanitaria rápida ante contingencias. Paralelamente, desde el Ministerio de Desarrollo Productivo, se promueven medidas estructurales centradas en la gestión del suelo y el manejo del agua, buscando que los predios agropecuarios sean más resistentes a los eventos climáticos extremos.
Esta visión sistémica de la emergencia, que incluye la reactivación de las juntas locales de Protección Civil, busca fortalecer la capacidad de reacción de cada localidad santafesina. Con un enfoque que combina la inversión técnica de gran escala con el conocimiento territorial de los gobiernos municipales, la Provincia apuesta a minimizar el impacto de los fenómenos climáticos, asegurando una mayor resiliencia tanto para las comunidades urbanas como para los sectores productivos que sostienen la economía regional.

