El Concejo Municipal de Santa Fe dio luz verde a una importante actualización en la normativa de Publicidad y Propaganda, habilitando a los comercios a utilizar la denominada “cinta verde” para la colocación de cartelería. La medida, impulsada por el concejal Julián Martínez, busca ofrecer un alivio operativo a los negocios locales, permitiéndoles una mayor visibilidad de sus productos y servicios sin comprometer la fluidez ni la seguridad del tránsito peatonal.
El espíritu de esta modificación es equilibrar la promoción comercial con el ordenamiento urbano. Según se estableció, la normativa prohíbe explícitamente que la publicidad sea invasiva o peligrosa para quienes circulan por la vía pública. Para acceder a este beneficio, los comerciantes deberán gestionar una autorización formal ante el Ejecutivo Municipal, asegurando que cada instalación cumpla con los estándares de seguridad y estética definidos por la ordenanza.
El proyecto surge como respuesta directa a la difícil coyuntura económica que atraviesa el sector minorista y a las limitaciones físicas de muchos establecimientos. Según explicó el autor de la iniciativa, existen numerosos locales cuyas veredas son demasiado estrechas para colocar carteles sin obstruir la circulación de los peatones. La habilitación del uso de la cinta verde aparece, entonces, como una solución pragmática para fomentar la actividad económica local.
La regulación impone restricciones claras para garantizar que el espacio público mantenga su funcionalidad. Uno de los puntos más relevantes prohíbe la publicidad de terceros; los carteles deberán ser destinados exclusivamente a la promoción de productos o servicios que ofrece el propio local. Además, los dispositivos de señalización deben ser móviles y retirables al finalizar la jornada comercial, asegurando que no se altere la estructura ni la función esencial del espacio verde.
Finalmente, el Ejecutivo Municipal mantendrá la potestad de fiscalizar que estos equipamientos no comprometan la seguridad vial ni la regulación hídrica de las áreas intervenidas. Con esta normativa, Santa Fe busca otorgar herramientas concretas a los comerciantes para que puedan potenciar sus ventas respetando, al mismo tiempo, el diseño urbanístico de la ciudad y el derecho de los ciudadanos a transitar sin obstáculos.
