Bajo la gestión del gobernador Maximiliano Pullaro, la provincia de Santa Fe inicia una intervención de infraestructura pluvial sin precedentes, destinada a optimizar el escurrimiento en seis departamentos clave. Con una inversión que supera los 10.100 millones de pesos, el proyecto se centra en la limpieza, rectificación y adecuación de los canales troncales de la zona centro. El acto de licitación, programado en la Sociedad Rural de Sunchales, marca el comienzo de una obra diseñada para reducir la vulnerabilidad hídrica y garantizar la estabilidad de los suelos en una de las regiones más dinámicas del territorio santafesino.
El ministro de Obras Públicas, Lisandro Enrico, subrayó que esta iniciativa no solo responde a una necesidad técnica frente a la topografía llana de la provincia, sino que representa un compromiso social y económico. La obra intervendrá de manera directa sobre 1,2 millones de hectáreas distribuidas en 51 distritos, asegurando que el agua drene correctamente hacia los cauces principales. Este saneamiento integral es fundamental para preservar la transitabilidad de los caminos rurales, permitiendo que la producción agroindustrial llegue a puerto sin los contratiempos que generan los anegamientos estacionales.

La estrategia hídrica contempla un plazo de ejecución de 18 meses e involucra a los departamentos La Capital, Castellanos, Las Colonias, San Jerónimo, San Martín y San Cristóbal. Más allá de las tareas de excavación y desbosque, el plan destaca por su enfoque preventivo al incorporar tecnología de vanguardia. Se prevé la instalación de una red telemétrica con 17 nodos de monitoreo que proporcionarán datos meteorológicos y niveles de agua en tiempo real, permitiendo a los municipios y comunas fortalecer sus sistemas de alerta temprana y reaccionar con mayor eficacia ante eventos climáticos extremos.
Desde la Secretaría de Recursos Hídricos, Nicolás Mijich explicó que los trabajos técnicos incluyen la limpieza profunda de sistemas emblemáticos como la Cañada Sunchales, el Canal Principal San Ignacio y Las Bandurrias, entre otros. La intervención busca recuperar la capacidad de conducción original de estos canales, eliminando sedimentos y obstáculos que han dificultado el drenaje durante años. Además de la adecuación de las secciones hidráulicas, se realizarán mejoras en las banquinas para caminos de servicio, facilitando el mantenimiento futuro de estas vías vitales.
Finalmente, la decisión política de sostener la inversión en infraestructura pública ha sido ampliamente respaldada por intendentes y presidentes comunales de la región. En un contexto nacional complejo, la apuesta por el mantenimiento de la red de canales troncales se percibe como una garantía para la seguridad de las zonas urbanas y la protección del trabajo local. Con esta obra, Santa Fe no solo busca mitigar los efectos de las inundaciones, sino también consolidar un modelo de gestión hídrica que integre la tecnología, la producción y el bienestar ciudadano.

